Mamineo

Pasito a pasito…

Cuando ponemos chupete a nuestros hijos yo creo que no somos conscientes de lo que eso implica. Un día habrá que quitárselo, arrebatar lo que nosotros mismos les hemos dado para sustituir la teta, por el motivo que sea. Algo así como la operación chupete. Pues, coño, si se lo vas a quitar, no se lo des. O por lo menos deja que sea el niño quien decida que ya no lo quiere usar pero, no hagas cosas raras (aquí la crueldad está servida) como mojarlo en vinagre, cortarlo o cosas más despiadadas. Tú se lo has puesto, te jodes y se lo dejas. No vengas ahora con pamplinas cuando le has “enchufado” el chupete porque te venía bien en ese momento, no pretendas que coja de repente coja el sueño sin ello, porque no.

Cuando nació Naira, estuvimos separadas un dia entero, así que os podéis imaginar que no sólo tuvo biberones, también chupete. Y tuve claro que, igual que el pañal, no iba a ser yo la que tomase la decisión de quitarle nada. Bastante nos habían quitado ya.

Bien, pues ha estado usando chupete tres años, un mes y quince días. Ella sola fue reduciendo su uso hasta que sólo lo cogía para dormir y, hace un mes lo tiró a la basura, por decisión propia, del mismo modo que dejó el pañal. Porque, amigos y amigas, todo en la vida llega, todo tiene un proceso y cuanto más natural, mejor.

A día de hoy, Naira no ha vuelto a preguntar por el chupete. Fíjate, si hasta sabe tomar sus propias decisiones.

Por si no ha quedado claro, que espero que sí pero, por si acaso alguien anda despistado… Sepan ustedes que no hay que “entocinarse” en adelantar las cosas cuando cada una tiene su etapa, su procedimiento y su madurez en los días.

He dicho.

Naira.

Mamineo

Preparativos para el cole

El viernes empieza el cole, asi que esta semana la dedicamos a los preparativos y últimas compras.
En la reunión de hoy nos han dado una lista de cositas que tiene que llevar Naira y nos han contado cómo se hará la adaptación y por qué.

Para dejar en el aula:

  • Los cuadernillos que utilizarán en el curso, que son tres, uno por trimestre.
  • 2 fotos tamaño carnet.
  • 1 paquete de toallitas.
  • 1 caja de pañuelos.
  • Ropa de cambio, por si hay algún escape. (Marcada con el nombre)
  • 1 jarrita para beber agua. (Marcada con el nombre)

 

Para llevar a diario:

  • El babi. (Marcado con el nombre).
  • El almuerzo.

 

Para el tema del almuerzo he elaborado un pequeño menú semanal. Nos han dicho que tiene que ser algo sencillo, así que a parte de fruta (pelada y troceada) he pensado también en otras cosas teniendo en cuenta los gustos de Naira.

LUNES: Plátano.

MARTES: Sandwich mini.

MIÉRCOLES: Pera.

JUEVES: Dátiles.

VIERNES: Manzana.

Las cantidades varían en función de lo que coman vuestros peques y podemos acompañar la fruta con algunos colines o similar. Y se me ocurre que podéis hacer barritas de cereales caseras, o snaks.

Mamineo

Ir de compras con Naira y no morir en el intento

Lo tenía todo planeado, pero las cosas no siempre salen como uno quiere…
El costillo se había llevado el coche para ir a trabajar así que me aventuré esa mañana con Naira y el carro en el metro. El carro en estos casos es más que imprescindible, no vale el porteo con 14 kilos de niña y prácticamente fuera de casa todo el día.

Había preparado una neverita con agua fresca y un pequeño almuerzo para media mañana. Por el camino, logicamente, Naira me pidió agua varias veces y una de esas veces no cerró bien la botella, yo no me percaté hasta que me pidió pasas y vi la cesta del carro encharcada. Perdíamos agua igual que un coche pierde aceite. Os podéis imaginar cómo quedó el almuerzo. Sí, empapado.

Día de compras 1 – Carla 0.

Nada más llegar al centro comercial fui derecha al baño para secar la inundación. No sé si fue por los nervios, las prisas, o todo junto pero acabé en el baño de hombres. Y como en las películas, según entré y crucé miradas con un señor, salí derrapando con el carrito.

Día de compras 2 – Carla 0.

Por fin me ubico, me centro y ya estoy en el baño de mujeres. Con el pequeño desastre a medias, Naira quiere hacer pis. No se concentra si la cojo a pulso así que, empapelo la taza y la siento. A todo ésto, la puerta está abierta y el carro en medio del pasillo. Mi hija mea ante la atónita mirada de las mujeres que van entrando y saliendo, como si fuese yo la única madre que ha estado en una situación así.

(Os recuerdo que acabábamos de llegar).

Conseguimos salir del baño con los deberes hechos. Y pensaréis que ya era el momento de ir de tienda en tienda. ¡Error! Estuve jugando con Naira, compramos el almuerzo, seguimos jugando, fuimos a comer… Y ¡tachán! Se duerme en el carro.
Pues es ese momento el que hay que aprovechar para comprar tranquilamente, cuando están en “siesta time”. Puedes mirar, elegir, esperar la cola de la caja sin estrés… Y es que ese último paso, el de pagar, no me digáis que no es una locura si el duende está despierto.

Después de hora y pico entrando y saliendo de las tiendas mi vejiga da el primer aviso. Me dirijo a los servicios pero:

1. El carro no entra NI DE COÑA en el baño.
2. Necesito que entre porque Naira está dormida.

Mi vejiga me da el segundo aviso, no tengo tiempo de ir a un aseo familiar. Acabo haciendo pis con la puerta abierta.

Día de compras 3 – Carla 0

Y llega el final de la jornada, Naira se despierta, buscamos un sitio para merendar y esperamos a que papá nos recoja.
En casa hago repaso del día y no puedo parar de reir, igual que mientras lo escribo pero, no me puedo imaginar a una bimadre en la misma situación, yo entraría en colapso. Y desde ya os digo que Verdeliss ¡es de otro planeta!

PD: Pude hacer pis sin público, no todo iba a ser caos.

Mamineo

Mis vivencias con el porteo

Reconozco que el porteo me salvó los días, tal cual. Podía hacer todas las tareas y recados sin tener que despegarme de Naira que, como cualquier bebé, lo único que necesitaba y quería era contacto físico con su madre.

En mis propias carnes probé una denominada “colgona” y ¡que horror! Fueron quince minutos, lo que tardé en ir a la farmacia y todo el rato iba agarrando a Naira porque me daba la sensación de que se iba a caer, con lo cual no tenía las manos libres, dolor de espalda casi al instante…
Justo al día siguiente teníamos la primera sesión de masaje del bebé y por cosas del destino conocí a una mamá que llevaba a su pequeña en mochila. Al momento supe que la mía no era la adecuada así que pregunté y aquella mamá me puso al día en porteo ERGONÓMICO.
Con toda la información en mi poder no tardé en ir a comprar una mochila ergónomica, porque, ojo, no todas las mochilas del mercado lo son. Las ergonómicas respetan la postura natural del bebé y las “colgonas” llevan al bebé colgando de los genitales. Una postura para nada saludable ni para el bebé ni para el porteador y su espalda. Doy fe.
Otra cuestión a tener en cuenta es que jamás hay que portear al bebé cara al mundo, entre otras cosas porque la postura, además de no ser la natural, es forzada. Solo hay que ponerse en el pellejo de los peques para darnos cuenta de que no se va cómodo de esa manera.

Foto-mochila-colgona-2
No ergonómico

Como siempre, hablo desde mi experiencia y con conocimiento. El mundo del porteo es muy amplio y lo poco que sé me gusta compartirlo pero para un buen asesoramiento existen especialistas en el tema. A lo largo de mis casi tres años de maternidad me he encontrado con personas que venden este tipo de productos pero no tienen ni la menor idea de asesorar en condiciones, gente que te cuestiona, gente que te pide consejo y aun teniendo la información en su poder y saber que es cierto te cuestiona también, y una larga lista de situaciones desagradables y de impotencia.
Yo no soy asesora de porteo pero la información está a nuestro alcance y como dice mi madre, no hay más ciego que el que no quiere ver.

porteo

Para poder diferenciar unas de otras no vale con que nos lo diga un vendedor, el producto tiene que cumplir varios requisitos entre los cuales están: que el panel de la mochila respete la curvatura de la espalda y que la posición sea en modo ranita (la tela del panel debe llegar de corva a corva).
A parte de mochilas, hay otras maneras de portear como puede ser con bandolera, fular, kantan… Pero siempre hay que informarse muy bien.

PD: A mi también me dijeron que mi “colgona” era buena y resultó ser eso, una “colgona”.

 

Mamineo

¿Adiós pañal?

Resulta que Naira lleva dos semanas haciendo cosas “raras” relacionadas con el tema esfínteres.
En Semana Santa, vio a una amiguita hacer pis sin pañal y desde entonces algo hizo “clic” en su cabeza.

Al día siguiente vi que el pañal de la noche estaba completamente seco, pero últimamente ya venía siendo habitual y no le di importancia, pues al rato de despertar lo suele inundar. Me empecé a preocupar cuando ya habíamos desayunado, nos habíamos preparado para salir a la calle y… el pañal seguía seco. Habían pasado más de doce horas y aquello empezó a no gustarme.
Entonces hice la famosa pregunta: ¿Quieres hacer pis? A lo que ella me respondió que sí y me llevó hacia el wc. Sorprendida, volví a preguntar: ¿Quieres hacer pis aquí? -señalando la taza- . Me dijo que sí, así que le bajé el pantalón, le quité el pañal y la senté. Esperé y esperé pero nada, no hizo nada.

Deciros que, ya estábamos preparados con orinal y adaptador para el wc porque sabíamos que éste momento iba a llegar algún día, pero estaba todo guardado.

adaptador ikea
Adaptador de Ikea

Después de insistir varias veces, no hubo resultado pero me dijo que no quería pañal, así que le puse una braguita, un legging y a jugar esperando la inundación, que no tardó en llegar. Mientras jugaba con la cocinita de Ikea me llamó llorando y señalando el charco del suelo. Tranquilamente la expliqué que no pasaba nada, que mamá lo limpiaba y que la cambiaba de ropa.

A raíz de este suceso, Naira empieza a aguantarse el pis. Lo que me hace tener que insistirla para que lo haga cada cierto tiempo. Después de negarse varias veces acaba haciéndolo pero señala el suelo, como si quisiera decir que se va a mojar como aquel día.

Pues con muchísima paciencia explicamos, tanto su papá como yo, que cuando lleva el pañal no se moja el suelo, que puede hacer pis tranquilamente, que si prefiere wc u orinal, o simplemente el pañal, pero que tiene que hacer pis porque se puede poner malita si no lo hace.

Y es que ya sabemos todos que aguantarse las ganas es perjudicial para nuestra salud y, aunque ésta es una etapa más, relacionada con dejar el pañal ELLA SOLA, no puedo permitir que retenga el pis tantas horas.

Como siempre, es mi experiencia y mi punto de vista personal. Cada peque es un mundo y a algunos os funcionarán unas pautas y a otros, otras pero, siempre desde le respeto.

PD: Quedó descartada la infección de orina, por si os surge la duda.

Mamineo

Salir a comer con los peques de la casa

Comer fuera de casa con los peques es posible y esperar el plato sin “pantallas”, también, sólo hace falta conversar o “el kit”. Sí, sí, has leído bien.

A partir del año, o incluso antes, ya no se entretienen con el trocito de pan mientras esperáis el apetitoso menú.
Bien porque ya caminan o simplemente porque sí, a los niños (como niños que son) no les apetece aquello de estar sentaditos sin moverse. Hay personas que no lo entienden y otras que tendrán “suerte” y realmente sus hijos no se muevan del asiento.
No es nuestro caso. Naira ha gateado en varios restaurantes y cuando ya supo caminar, entraba y salía de ellos. Todo bajo la atenta y mala mirada del algunos comensales pero, ¿a quién le importa? No será a mi.

Poco a poco ha dejado de lado los escapismos y se queda con nosotros en la mesa, pero se aburre y lógicamente quiere distracción. A veces nos contamos cosas, cantamos alguna canción… Y otras veces recurrimos a “el kit”.
Para hacerlo vale incluir cualquier cosa no peligrosa y, en nuestro caso, de poco limpiar.

En una bolsa chuli o mochilita metimos lo siguiente:

  • Una caja con plastis
  • Un cuaderno pequeño de hojas blancas y rotuladores
  • Un par de coches
  • Los packs de Minicuentos Imperdibles, de Kalandraka.

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Si no hay mucho tiempo de espera, es suficiente para amenizar el rato de una manera divertida y sin “encasquetar” móviles o tablets desde el primer minuto.

Si veis que tardan mucho en serviros, entoces amenazad al cocinero, decid que tenéis un niño y que no dudaréis en usarlo, jajajaja.

¡Espero que os sirva de ayuda!

 

Mamineo

Sueño ligero

 

Que levante la mano quien haya podido huir de la cama mientras el bebé (y no tan bebé) dormía. Después de casi tres años ¡ya puedo!

Cuando son muy pequeñines parece que tienen instalado un sensor de movimiento ¿verdad? Que no cunda el pánico, todo llega y todo pasa, aunque a los que toman teti les dura un poco más la instalación.

Mi experiencia con Naira cuando tenía un año o menos…Pues en las siestas era más difícil dejarla durmiendo y yo poder aprovechar ese tiempo en otras cosas, sin que abriera el ojo a los quince minutos. Ya sabemos que en ese momento no llegamos a completar todas las fases del sueño. Por la noche es distinto, llegamos a profundizar más el sueñecito y, digamos que nos cuesta más despertar, pero a las dos horas (o menos) de haber salido de la habitación, reclamaba mi presencia. Seguro que a más de una os resultará familiar.

Ahora que ya no es un bebé, puedo levantarme tanto en la siesta como en la noche y aprovechar ese tiempo para hacer tareas en casa o simplemente dedicarlo a leer, hacer manualidades… Aunque confieso que alguna tarde también he caído yo.

No desesperéis, es otra etapa que igual que llega, se va.